Limpiadores de mobiliario y superficies
Soluciones para mesas, puertas, pizarras compatibles, estanterías y puntos de contacto, siguiendo las indicaciones de uso.
Higiene diaria en espacios muy compartidos
Los productos de limpieza para colegios deben facilitar rutinas claras en aulas, aseos, pasillos, comedores y zonas deportivas. Seleccionamos químicos, útiles, celulosa y consumibles pensando en la frecuencia de uso, las superficies y la organización del personal.
Soluciones por aplicación
Un centro educativo concentra mucha actividad en pocas horas. Las entradas y salidas, el comedor, el recreo y las actividades deportivas generan necesidades distintas que conviene ordenar por zona y momento del día.
Te ayudamos a diferenciar mantenimiento, reposición y limpiezas periódicas para que cada producto tenga una aplicación definida y resulte sencillo formar al equipo.
Qué podemos suministrar
Referencias para la actividad diaria del centro, desde las aulas hasta las instalaciones deportivas.
Soluciones para mesas, puertas, pizarras compatibles, estanterías y puntos de contacto, siguiendo las indicaciones de uso.
Limpiadores, desincrustantes, papel higiénico, bobinas, jabón de manos, dispensadores y bolsas para una reposición ordenada.
Productos, mopas, fregonas y carros para pasillos, aulas, entradas y espacios con diferentes niveles de tránsito.
Desengrasantes, lavavajillas, útiles y consumibles para superficies de preparación, vajilla y zonas de servicio.
Opciones para duchas, bancos, pavimentos y equipamiento compartido, integradas en la rutina del centro.
Escobas, recogedores, cepillos, bolsas y material resistente para entradas, patios cubiertos y zonas de paso.
La planificación debe seguir los horarios del colegio. Algunas tareas se realizan durante la jornada y necesitan rapidez; otras requieren el espacio vacío y se concentran antes de abrir, al terminar las clases o en periodos no lectivos.
Un código de colores para bayetas y útiles ayuda a separar aseos, aulas y comedor. También conviene que las instrucciones de dosificación sean visibles y coherentes.
Mesas, pomos y mobiliario se limpian con mucha frecuencia. La elección debe considerar el material, el tiempo disponible y la necesidad de evitar residuos que compliquen el uso posterior.
El producto químico es solo una parte. Revisar dispensadores, capacidad de consumibles y frecuencia de reposición evita incidencias durante la jornada y facilita el control del almacén.
Cristales, tratamientos de pavimentos, patios o limpiezas en profundidad pueden organizarse fuera del calendario habitual. Separarlas de la rutina diaria permite preparar productos, maquinaria y tiempo con antelación.
El número de alumnos, los turnos de comedor y la superficie del centro ayudan a calcular formatos y reposiciones. Podemos comparar cajas, garrafas y concentrados sin llenar el almacén de referencias duplicadas.
Al inicio de curso conviene revisar carros, dispensadores y útiles además del stock químico. Un equipo en buen estado agiliza el trabajo durante los meses de mayor actividad.
Trabajamos con la información real del centro: espacios, horarios, personal, productos actuales e incidencias. A partir de ahí proponemos una combinación manejable para la rutina y las limpiezas periódicas.
Atención personalizada
Cuéntanos cómo se distribuyen los espacios y qué productos utilizáis. Te ayudaremos a preparar una selección más clara.
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